Salón de Moscú: Mazda Kazamai
Mazda y la firma nipona acaba de presentarlo en el Salón de Moscú. Es un amalgama (bello amalgama por cierto) entre las directivas del diseño Nagare (fluir) de la firma y su nueva filosofía del Zoom-Zoom sostenible, que pretende alcanzar una reducción del consumo del 30% sin renunciar a la deportividad y la diversión al volante. Este Kazamai (remolino de aire en japonés) es un intersegmento compacto cuyo diseño responde, según Mazda, a las necesidades del segmento de los SUV compactos del mercado ruso. Anticipa, pues, un posible modelo de estas caracteristicas para el futuro ¿Quizás la próxima generación del CX-7? Tiene bastantes números. Más detalles sobre este espectacular concept a un click.
El Kazamai mide 1,93 m de ancho y 4,52 de largo (un poco más que el actual Mazda 3). A pesar de ello, su altura es de únicamente 1,5 m, con una línea del techo plana y prominentes voladizos traseros. Tiene un innegable aire de cupé deportivo e incorpora unos parachoques acampanados y un perfil en forma de cuña que, en un alarde de poesía, pretende “evocar la imagen de una flecha que corta limpiamente el poderoso viento”. El capó es más bajo en la parte central que en los laterales, destacando el potente parachoques delantero, que alberga unas impresionantes ruedas de 22 pulgadas.

La parrilla de cinco puntas se encuentra integrada en la carrocería, creando una imagen limpia y liviana que, junto con los bajos laterales acampanados de la zona frontal, proporciona al vehículo unas características aerodinámicas excelentes. Las minimizadas tomas de aire mejoran todavía más la aerodinámica. Los paneles de los estribos laterales, unidos a la cubierta de los faros traseros, también ayudan a controlar el flujo del viento y a reducir todavía más la resistencia.

En el interior, se ha buscado la comodidad, con unos controles de excelente visibilidad y a un manejo accesible de los elementos de la cabina. Pero, quizás, lo más relevante de este prototipo es el esfuerzo realizado en la reducción de peso y en la optimización del rendimiento aeródinámico -esfuerzos ambosdós encaminados a reducir el consumo y las emisiones de CO2- y la incorporación de un nuevo motor con inyección directa de gasolina y 2.0 litros de cilindrada en el que están trabajando los ingenieros de Mazda. Se trata de un bloque DISI similar al del actual Mazda CX-7 acoplado a una transmisión automática con seis velocidades de última generación. Al parecer, junto con el resto de soluciones, el motor es capaz de reducir su consumo hasta en un 30%.

















